jueves, 21 de noviembre de 2019

Lavarse el rostro es la ducha es malo

De acuerdo a la co-directora del Centro de Cirugía Láser dermatológica en Washington D.C., Elizabeth Tanzi, el lavado del rostro en la ducha es uno de los peores errores que puedes hacer.

Cuando lavamos nuestro rostro en el lavamanos tienes un mayor control en la temperatura del agua. La piel de nuestra cara es muy delgada y por ello debemos usar siempre agua fría.

#1 EL AGUA CALIENTE CAUSA IRRITACIONES
Nadie te está diciendo que no te duches con agua fría, pero tienes que recordar que el agua caliente puede causar irritaciones en tu piel. La piel de la cara es mucho más delicada que la piel del resto del cuerpo, por lo que un chorro fuerte de agua caliente puede incluso provocar quemaduras en la cara aunque otras partes del cuerpo no se vean afectadas. Además, el agua caliente puede provocar rojeces, debido a la alta temperatura que dilata los vasos sanguíneos.

#2 EL AGUA CALIENTE FRIEGA LA PIEL
Lavarse la cara en la ducha es tan placentero que a menudo dejamos que el agua fluya por nuestra cara un ratito más, pero un lavado de cara estándar es varias veces más corto. Cuanto más tiempo corra el agua por la cara, más sustancias protectoras naturales (pH natural) son eliminadas de la piel. La piel se vuelve seca y hay un mayor riesgo de que los factores externos perjudiciales dañen la piel.

#3 EL CHAMPÚ PUEDE SER NOCIVO PARA LA PIEL DE LA CARA
En la ducha solemos lavarnos también el pelo, por lo que encima de la cara aplicamos algunos cosméticos más, como champú, acondicionador u otros productos para el pelo. Bajo el chorro de agua, tu cara se ve involuntariamente expuesta a los cosméticos que fluyen libremente por la cara, y el contacto de estos cosméticos con la piel de la cara puede irritarla.